jueves, 19 de marzo de 2015

Carta a mi sobrina

Somos tan efímeros como el vapor al ambiente, fluimos constantes por un mundo sin memoria, por un mundo olvidado en medio del canvas azul profundo, lienzo salpicado con puntos grandes y chicos, muy grandes y muy chicos. Somos diminutos al espacio y al tiempo, a pesar de eso, como un todo, hemos perdurado, madurado, conseguido, y perdido. Somos tantas cosas, miles y miles de escritores que irás encontrando durante tu vida te lo narrarán de millares de maneras, literatos, filósofos, historiadores, religiosos, cada uno tendrá su hipótesis e historia, sin contar con los músicos, pintores o cineastas, sin contar diseñadores o caricaturistas, que te mostrarán un mundo aún más amplio y mágico, te mostrarán la realidad trágica, pero también, la fantástica armonía de esa mezcla.

La magia, como la vida, y como el amor, es inexplicable, pero las tres cosas existen, misteriosamente y sin conocerte, mi corazón al pensarte aumenta su latencia, mi sangre pareciese convertirse en fuego y mi pecho arde de emoción, mezclado con alegría, mezclado con incertidumbre, y es que creces dentro de las entrañas de uno de los amores de mi vida, y eso te convierte en un nuevo amor, eres magia explicada en células, explicada en átomos, explicada en magia de nuevo, porque creces, y tu forma, ya está dada, sólo se pulen detalles, porque aquí entre nos, así es la vida, nos dotan de alma, y encima sólo le ponen cascarón, por eso mi alma siempre será tu casa, y este cascarón siempre te acogerá, con un abrazo.

Y así son las cosas, tan sólo alma, tan sólo pensamiento, ahora eres un pequeño punto en el canvas, rodeado de un aura espectacular que se nutrirá de aquella entropía en la que vivimos, decidirás que letras aprobarás y que letras no retendrás, conocerás paisajes y personas, conocerás caras, dirás lo que otros callan y callarás lo que todos dicen, pero siempre tu aura, será especial. Encontrarás apoyo, y encontrarás retractores, historias negras e historias rosa. Días de sol, de lluvia, oscuridad y luz. Y créeme que la tristeza, hará que valores con mas fuerza la felicidad, los días solitarios harán que nunca desaproveches los días de compañía. Créeme que cuando uno nace en un hogar amoroso como el que te recibe, los obstáculos son combustible, para avanzar más rápido, mas fuerte, por eso puedes soñar sin límites, no te detengas nunca, estamos contigo.