súmate conmigo y no restemos en felicidad,
apostemos al todo o nada y dejemos de lado los intentos,
los minutos me siguen sumando arrugas y camino,
canas y experiencia, horas felices,
y horas tristes, que son las más felices.
Perdamos el control del tiempo, mientras el tiempo pierde
control de mí, soñemos con el reloj que no marca las horas,
porque la vida sí se acabó.
Estoy lleno de inspiración para que le sumemos a los dos,
he descansado de la saturación, me he salido de mis círculos viciosos,
he luchado por huir del status quo en que te empujan los miedos.
No importa que tan difícil parezca el camino,
ya lo sabes, soy un romántico frente a la vida,
ya lo sabes, soy como un niño que olvida al segundo,
ancioso de llenar miles de hojas de su arte sencillo,
ancioso de dejarte plasmada en el canvas de su vida.
Sumémonos al campo, desconectemonos de paradigmas,
de planes ajenos, de aspiraciones vacías y temporales.
Sumémonos días, sabemos que cada uno, es la vida del otro.