Ódiame lentamente, ódiame con cariño por el odio, ódiame como si odiarás que yo tuviera la razón, ódiame por creer que tengo la solución, por mi palabrería barata, ódiame por no dar la talla, por ser el pasado que no se calla, que se cree mejor, que se cree perfecto. Ódiame con paciencia, y ódiame con gusto, saborea ese odio que reafirma todas tus ideas acertadas y nunca equivocadas, ódiame por no reconocerlo.
Ódiame sin importancia, no la tengo, ódiame al punto que el odio sea paisaje, que ya ni lo recuerdes, que sea el pan de cada día de odio, de cada día de incertidumbre.
Te invito a que me odies no porque no me duela tu odio y tu indiferencia, sino porque me han dicho que del odio al amor, hay tan sólo un paso, al final, es sólo cuestión de paciencia.
viernes, 30 de mayo de 2014
martes, 20 de mayo de 2014
Las voces
Tan sólo escucharte, leerte un momento
y saber que estás triste, me vuelve piedra,
no de aquella insensible, no de aquella inanimada,
de aquella inmóvil, que quiere rodar, pero se siente inútil.
Tu voz un instante es un coro en mi cabeza, que me repite frases,
que me pide a gritos respuestas, que me pide letras,
redobla y repite, redobla y escucha, redobla y pide,
platillo y calla, no hay respuestas, no hay palabra.
Cuánto tiempo hemos extrañado lo que tenemos a la mano?
El vacío existe cuando la lucha no ha sido incansable,
cuando el deseo es inagotable, cuando, cuando...
te quedas sin impulso, sin aire, vacío....
Las voces no callan, y nunca callarán, seguirán incesantes,
seguirán impacientes, pedirán y pedirán, cuando llenes el vaso,
querrán llenar el plato, cuando llenes el plato, querrán la alacena.
Extrañar es un reflejo de nosotros los mortales,
esperar es un vicio de nosotros los impacientes,
cuando la tristeza nos persigue la esperamos,
cuando la tristeza nos alcanza, nos embarga...
cuando se nos ha embargado la alegría,
el pago por recuperarla es cada vez mayor.
Recuerda cuando en vacaciones disfrutabas en cuclillas,
cuando era un placer dormir una hoja, ver luciérnagas,
intermitentes en la noche, un faro a nuestra ceguera,
un camino a nuestro despojo, una luz...
Bombo, luz, bombo, camino, bombo, calma...
un rasgar sencillo del suelo, un olor a mar,
un olor a verde, un olor a cielo, un olor a infancia,
rasga, escucha, rasga y disuena, rasga y grita,
las voces se callan cuando oyen, las voces se pierden,
la distancia al moverse hace que las voces estén lejos,
murmullos perpetuos, es el regalo de dios,
murmullos que no sabemos acallar,
voces murmullantes, insistentes,
voces exigentes, reiterantes,
voces extrañas, conocidas,
voces diversas, únicas,
voces al cabo y
voces al fin,
voces...
y saber que estás triste, me vuelve piedra,
no de aquella insensible, no de aquella inanimada,
de aquella inmóvil, que quiere rodar, pero se siente inútil.
Tu voz un instante es un coro en mi cabeza, que me repite frases,
que me pide a gritos respuestas, que me pide letras,
redobla y repite, redobla y escucha, redobla y pide,
platillo y calla, no hay respuestas, no hay palabra.
Cuánto tiempo hemos extrañado lo que tenemos a la mano?
El vacío existe cuando la lucha no ha sido incansable,
cuando el deseo es inagotable, cuando, cuando...
te quedas sin impulso, sin aire, vacío....
Las voces no callan, y nunca callarán, seguirán incesantes,
seguirán impacientes, pedirán y pedirán, cuando llenes el vaso,
querrán llenar el plato, cuando llenes el plato, querrán la alacena.
Extrañar es un reflejo de nosotros los mortales,
esperar es un vicio de nosotros los impacientes,
cuando la tristeza nos persigue la esperamos,
cuando la tristeza nos alcanza, nos embarga...
cuando se nos ha embargado la alegría,
el pago por recuperarla es cada vez mayor.
Recuerda cuando en vacaciones disfrutabas en cuclillas,
cuando era un placer dormir una hoja, ver luciérnagas,
intermitentes en la noche, un faro a nuestra ceguera,
un camino a nuestro despojo, una luz...
Bombo, luz, bombo, camino, bombo, calma...
un rasgar sencillo del suelo, un olor a mar,
un olor a verde, un olor a cielo, un olor a infancia,
rasga, escucha, rasga y disuena, rasga y grita,
las voces se callan cuando oyen, las voces se pierden,
la distancia al moverse hace que las voces estén lejos,
murmullos perpetuos, es el regalo de dios,
murmullos que no sabemos acallar,
voces murmullantes, insistentes,
voces exigentes, reiterantes,
voces extrañas, conocidas,
voces diversas, únicas,
voces al cabo y
voces al fin,
voces...
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