sábado, 31 de diciembre de 2011

De muchos días posibles

Tiendo a pensar que los rusos que entran en este blog no existen, tal vez son programas que visitan blogs por el mundo, sólo para revisar posibilidades de publicidad. Cuando pienso en eso me percato que ultimamente, escribo sólo para mí. Hace tiempo me embarque en un proyecto el cual tiene como objetivo abrir completamente mi vida a través de las palabras, ahora que es más real, y que sus páginas comienzan a pasar, temo en lo que escribo, pero veo que siempre que uno escribe sobre el ayer, lo hace desde la perspectiva del hoy y mañana esa historia sonará diferente, la misma historia que hoy puede parecer triste, mañana puede parecer anecdótica.

Poco he escrito en forma, pero si muchos fragmentos he dejado regados por ahí, un cuerpo tras otro, sin nudo ni desenlace, frases sueltas que reflejan sólo un significado directo. Pero cuando lo veo en contraste con la vida, pienso que esta está hecha de momentos que duran años, a veces meses, incluso a veces segundos. Las palabras escritas para otros no necesariamente pueden ser largos recitales, desde un simple te quiero, puedes dar un baño de alegría por encima de versos solemnes que no explican con real dulzura algo tan básico.

Año nuevo, vida nueva, palabras nuevas, trabajaré fuerte en renovar mi palabra, y eso me lo digo a mí, aunque parezca una promesa para el lector, aquel lector inexistente, el que no visita mi blog sino es porque he publicado en toda página posible el enlace hacia mí. Hoy tengo ganas de escribir de todo, de escribir de mundo, de acabar mi proyecto, de ver las caras de los primeros resultados tangibles, varios meses en esto y muy poca gente ha llegado a tener conocimiento, porque quería que fuera tan sólo mío, antes de ser de todos.

De paso, te recomiendo Saint Rose of Lima de Maserati. Para un buen relax, sillón, vino y una excelente compañía.

viernes, 23 de diciembre de 2011

Reflexión del año

Dentro de los años atípicos que vivo ultimamente, este es uno típico de ellos, cuando recapitulo noto que este año inicio de una forma que pareciese ser el inicio del epílogo de estos últimos. En cada uno de mis temas, empecé tratando de encontrar rumbo en un camino específico, estrenaba indepencia y la interdependencia parecía volverse un vicio de fondo y no sólo de forma. Me enganchaba con alguien, y buscaba una estabilidad general, curioso es que empecé el año con ilusión, pero no ilusionado, mi propósito había tomado forma completa y me propuse ser feliz, no seguir los estándares de mi edad sino los de mi felicidad.

Avanzó el año y lo que parecía marchar viento en popa, tuvo buen viento y buena mar, pero en cuanto a la despedida, porque no se navegó en aguas profundas. El año siguió y los reencuentros definieron el camino, si primero había intentado con una vida nueva, ahora intentaba con una vida rehecha, se dieron muy tristes y muy gratos acontecimientos, seguía tratando de hallar un status quo, para consolidar aquella decisión que es embarcarse en la vida propia. Esto tampoco funcionó como un todo, de hecho, diría que cada parte funcionó en algún aspecto, pero las formas de asumir mi vida, tuvieron altibajos, triunfos y fracasos.

Hoy cuando todo ha pasado, es curioso, pero siento este 2012 como un empezar de nuevo, un cero absoluto, donde he cerrado muchos capítulos largos, y empiezo capítulos nuevos, no lo había notado, porque hasta hace pocos días, me dí cuenta que estaba tan tranquilo, tan renovado, libre de cargas que no aportaban a lo que ha sido mi meta en el último año, ser feliz. Tengo unos hermanos que ven por mí al igual que mis padres, unos amigos envidiables, por que son grandes amigos, me reencontré con mi familia a la que yo mismo había apartado, le quité los puntos a mi corazón, aquellos que ayudaban a cicatrizar las heridas hechas, aquellos que han evitado al máximo que queden cicatrices.

No sé que me espera el nuevo año, pero sé que voy a estar al frente luchando con ánimos renovados, esperando que el mensaje que escriba al final del 2012, venga con más esperanza que este, venga con más éxitos, venga natural, como vino este, con una claridad que hace tiempo no conseguía.

miércoles, 14 de diciembre de 2011

una tarde en la calle

Me encontraba caminando por la calle, sólo y con una bolsa que lleva parte del mercado que me hacía falta, mientras escucho a las piedras rodantes que cantan la canción que es como su nombre, que me pregunta como es que en este momento me siento, siendo independiente cuando estoy alegre o solitario cuando estoy deprimido, sigo mirando aquel gran monstruo de ladrillo, pero es un monstruo amigable, uno que me recibe cuando llueve, uno que me cubre del frio, uno que es complice de mis amoríos...

Así que ves aquel cielo que a veces encuentras muy azul, pero hoy lo ves, blanco grisáceo, todas las cosas que te dijeron, no te afectaron, todo aquello que esperabas, no llego, pero aún así, no es nunca un final, que cómo estás? te pregunta el cielo que cómo estás? pues es un día más, en día bueno, estás con vida, tienes billetes en tu bolsillo, tienes a quien llamar, tienes quien te quiera escuchar, que no se trata de cómo te sientes tú, sino de como se siente el hogar, el que construyes con tu mano, el que pintas con tu sensibilidad no artística, las notas que salen por todos los muros, son tú música, te dejan atónito, porque aunque no la compusiste está para tí, ahora llegan a llenar tu espacio, que cómo estás? que cómo te sientes? te preguntan los que llegan, por verte sólo en casa, por verte sonriendo a la entrada.

Me encontraba caminando por la calle, con mis audífonos recitaba lo que escribiría en la noche, nada como llegar pronto a casa, más temprano de lo normal. Más tranquilo de lo usual.

martes, 13 de diciembre de 2011

las palabras

El hombre/mujer "feliz", aquel que unos llaman payaso, aquel que unos dicen que no se toma nada en serio, aquel que se burla del momento trascendental, del momento trágico, y hasta del momento mágico, aquel hombre, que no entiendo del todo, porque lejano estoy de ser tal, no es del todo entendido, aquel que a través del humor estúpido pretende hacerte olvidar de tus problemas, lo hace tal vez, por que los entiende, y siente tu sentir, o que estés sentida.

Leo con maravilla, como ese tipo de persona, es a veces juzgada, y su intento de humor, es maltratado, pero esa misma gente que con el desahoga aquella sensación, no está preparada para sus palabras, por que sin sentido aparente, escribe lo que está lleno de sentido, y cuando lo haces sumergirse en su ser, su sensibilidad puede afectar aquella fibra leve, y tranquila, que se había reforzado a través del rechazo por tan no particular comentario.

Aquel hombre/mujer, que quiere que sonrias, entiende poco a poco que él/ella, no es la sonrisa de nadie, y que cada quien se forja las suyas, no cree en palabras sensibleras que lo exaltan como una compañía única o como una escalera en el abismo, se hace más sensible, pero no sensiblero, o sea, te entiende mejor, pero no va a sufrir por tí, tampoco a hacerte reír, le ha quedado claro que su camino es no meterse, entrometerse, o siquiera asomarse, sabe que el mundo irradia la adultez que él se ve expuesto a simular, aún así, el punto principal es, no provoques las palabras que desarmarán tu mundo.

(Extracto del libro: "historias de la no paisa")

lunes, 12 de diciembre de 2011

En mi vida

A diario descubro nuevas cosas, a diario vivo nuevos momentos, bueno, tal vez no a diario, pero sí cada día, cuando descubro algo, y veo que lo quiero compartir contigo, confirmo que te quiero, quiero que compartas mi felicidad, quiero que seas parte de ella. Pero, cuando a diario descubro nuevas cosas, y cuando a diario vivo nuevos momentos, pienso mucho en mí, y descubro, que te quiero mucho, porque descubrir la forma en que te quiero, y ver la forma en que soy capaz de hacerlo, me hace feliz saber que tengo tanto para darte.

Sabes, aún así, siento que doy la justa medida, dentro de la media justa en una medida de lo que debe ser justo, hago una justa justicia al decir que el cariño que me das es distinto al cariño que te doy, y que el cariño que cada uno tiene para darnos, siempre es distinto en distinta forma, de forma tal, que si sabes como quiero yo, y ves que te quiero menos de lo que has visto, sabrás que en mi medida, mi amor, no es un amor sin medida, y por eso sé que eres desmedida en quererme, que tanto que tengo para darte, que tanto que te doy, es justo a tanto que tienes para darme, tanto que me das.

En general, cuando pasan los minutos, y veo que la poesía saturada está lejos de mis manos cuando mis manos están cerca a tí, ya sea en un papel, ya sea en tu cuerpo, que lo bueno que siento, lo describo con simpleza, no reforzado con ilustres ilustraciones, simplemente te quiero, si seguimos construyendo, simplemente te amaré, con mis mas y mis menos, sin mas ni menos, con la sorpresa que te trae a mí, con todos mis secretos no declarados, aquellos que guardo porque sólo quiero que me quieras por quien soy, no por todo aquello que pueda haber detrás mío, por eso vivo la vida tranquilo, porque no quiero que lo irrelevante pase por encima de mi.

sábado, 10 de diciembre de 2011

circunstancias

Si lo ves con detenimiento, en el amor tenemos el mismo objetivo, en el futuro, vemos la misma meta, en el amor compartimos el mismo corazón, pero en la vida elegimos diferentes caminos. En lo social vemos el mismo cielo, en el aroma somos memorias felices, en el momento somos risas, tras las risas somos seducción.

Somos reclamos inexplicables, pero somos rabia inentendible, somos seguridad, pero no aseguramos, somos inexplicables, pero claros, somos cada una de las cosas que los demás quisieran, pero somos la decisión que nadie toma, porque todos si toman una.

Somos inseguridad por el ser, y necesitamos que reafirmen lo reafirmado, no es que nos guste del todo el canal, pero como el litio, que calma aquel niño hiperactivo, nos calma esa duda sin fundamento de que somos lo que todos quieren tener.

jueves, 8 de diciembre de 2011

del lastimar

Hace tiempo alguien lloraba y decía que se sentía mal, y que consideraba que me había hecho sentir así, un tiempo más atrás. curiosamente lejos de ser palabras que describían una época, describirían un futuro, lamentablemente y a pesar de lo empeñado que está mi corazón en la idea errónea, ya entiende de a poco que lo fragmentado se debe reconstruir desde el principio y no simplemente remendarse desde la ausencia que parecía eterna pero era leve. Hoy si veo dolor, me siento lastimado, ser el eterno segundo en un segundo, no es lo que deseas, pero tu te pones en tu lugar, y yo al parecer elegí este y abandoné muchas cosas para lucharlo, pero los espacios vacios e infinitos no se llenan con sonrisas sin eco.

Siempre enojó el hecho que tuviese la verdad entre mis manos, pero ya lo dejé, ir, de nada me sirve la verdad, lo dejo ir bajo el manto de una guitarra estridente que lleva todo lo que quiero decir en notas musicales, un te quiero y un hasta luego, un sentimiento frío que recorre mi garganta, en ligero entumecemiento de mis dedos mientras se aventuran a escribir que la frustración te ancla, y tan sólo debe quedar sembrada donde está. Lo que buscas, lo encontrarás cuando sea el momento, cuando la marea crezca, cuando el viento sople fuerte, cuando el tornado cese, cuando nada sea como tenga que ser, te estrellas con lo mínimo cuando buscas lo máximo, tener el valor de rechazarlo no es fácil.

El amor no me hará criminal, y no me dañaré con palabras, para todos sólo tengo cariño, no quiero perderme en desear el mal, cada uno hace lo que quiere, ya sea porque verdaderamente así lo desea, o porque tal vez la gente se lo dijo, como muchas veces, muchas palabras mías lo han repetido. Bromas y risas, no me salen con displicencia, sólo me rio de lo simple que es la vida y de lo complicada que la hacemos, sólo da lo mejor de tí, eso nadie te lo dice de corazón.

Inténtalo, y hablamos, inténtalo y calla, inténtalo y verás que no te importará contarlo. Cuando venga por nosotros el final, no lo será, será tan sólo un principio.

(es cierto lo que dijeron ayer, con rabia, escribes más fluido, no sé si mejor)

martes, 6 de diciembre de 2011

Capítulo del día

Desde hace poco me he vuelto enemigo de rechazar algo con total indiferencia por todo aquello que cambia. A veces, nos enfrascamos tanto en proyectos irreales que dejamos de vivir lo real, y al final, no tenemos ni historia, ni cuento, sólo un racimo de malos momentos. Creo cada día con mayor certeza que uno se construye una gran parte de su destino y de esta manera uno decide si rechaza o acepta construir, destruir o ignorar, y así, anhelando rascacielos pero ignorando las bases, caminamos por el mundo que deseamos fuese tal cual necesitamos.

Es claro que hay cosas que condeno, no acepto todo, pero no lo rechazo con la vehemencia de a mi no me pasará, o yo haré que esto no suceda, porque repito como muchas veces lo he dicho, a uno no le dan lo que quiere sino lo que necesita, y que aprende de lo que recibe es la verdadera tarea.

Si me encuentro un gran trabajo a través de mi esfuerzo, lo tomaré, si me encuentro un gran amor lo mantendré, si me encuentro un viaje lo disfrutaré, si me encuentro a mi mismo, lo festejaré, porque ser negativo y reactivo a todo lo que se vive, no es sino aceptar que se tiene miedo por todo aquello que no sabemos explicar.

Como diría alguien, la vida, es así...