una luna de la noche de un espacio, de la nada,
un vacío, efímero en dimensión, de la nada,
un encuentro, una sonrisa, de la nada.
Bailamos, hablamos y nos reímos, de la nada,
porque los mejores momentos no se planean,
porque lo inesperado es organizado por el destino,
porque de la nada no esperamos que llegue un todo.