Hace 364 días, era 1 de enero, y me desperté feliz, me desperté tranquilo. Tengo dos cierres de año, uno en diciembre donde hago balance de esos doce meses, y otro en julio, donde hago balance de mi vida. Cuando pienso sobre este año, creo que la buena energía con la que amanecí no fue sino la premonición de lo que iba a pasar, que comenzó con sucesos extraños pero tal vez más predecibles de lo que jamás imagine. Hechos que al final no cambiaron nada del curso natural de las cosas. Hoy retomo aquel análisis y reflexión respecto a lo que sucedió, y a como, a mi parecer cambie mucho. No me extiendo en explicaciones, pues este es más un ejercicio de decirme y que tal vez tu digas: no me interesa.
Respecto a lo real, puedo decir que este año me enseño a enfrentar miedos y a enfrentar mentiras autodichas, creídas en forma y fondo. No digo que ya todo lo haya superado, miedo es miedo, autoengaño es autoengaño, pero reconocer aquellas cosas da un alivio que vale muchísimo, ante todo, alejarse de la negación, de aquel sentimiento que sólo busca hacernos ver por fuera más fuertes o más capaces, pero sólo por fuera, por dentro, las verdades se siguen cosechando, siguen creciendo, y por eso cuando ya no caben en nuestro cuerpo terminamos explotando. En pocas palabras me enteré un poco de mi, y tal vez si, perdí algunos miedos.
Este fin de año lo resumo en pocas palabras, pienso en mis mensajes extensos de años anteriores, en las promesas rotas, en la sarta de objetos que se convertían mis propósitos. Para este que viene pienso que quiero menos propósitos y más hechos. Se que y a quien quiero, se un poco más de un poco menos, se, que es lo importante.
domingo, 30 de diciembre de 2012
viernes, 21 de diciembre de 2012
Mensaje de Navidad No. 5
He dicho y escrito muchas palabras en mi vida, he sentido y expresado también muchos sentimientos. Te he escrito libros, te he rayado hojas, has diluido completamente la tintas de mis lapiceros, has cavado en lo mas profundo de las minas de mis lápices, has sido palabra certera y clara, y has sido palabra difusa y confusa, pero sobre todas las cosas, has sido palabra, palabra mía, palabra amorosa, palabra ardiente, palabra que hace de mi papel una fuente inquietante de ideas.
Eres pensamiento mío aunque yo no sea pensamiento tuyo, eres esa terca idea mía de compartir contigo este día en especial, por que hoy me esta ofreciendo muchas alegrías, por que eres la única imagen en mi mente cuando esas buenas nuevas aparecen, ese olor único que extraño, esa conversación sin fin que navega entre todos los universos donde hemos conspirado para estar donde estamos.
Feliz Navidad dicen los novatos, nosotros hacemos oda a nuestras vidas, compartimos lo que nos llena y debatimos lo que nos vacía, nos hacemos falta en los momentos críticos, en los momentos alegres, en los momentos todos, nos hacemos, sin saber que hacernos. Siempre me costó escribirte por que nunca he tenido la experticia para llegar a relatar lo que llego sentir con vos, por eso sólo atino a regalarte mi prosa en este día de dar, es mi mejor regalo por que yo no doy sin motivo, doy por que lo siento.
Eres pensamiento mío aunque yo no sea pensamiento tuyo, eres esa terca idea mía de compartir contigo este día en especial, por que hoy me esta ofreciendo muchas alegrías, por que eres la única imagen en mi mente cuando esas buenas nuevas aparecen, ese olor único que extraño, esa conversación sin fin que navega entre todos los universos donde hemos conspirado para estar donde estamos.
Feliz Navidad dicen los novatos, nosotros hacemos oda a nuestras vidas, compartimos lo que nos llena y debatimos lo que nos vacía, nos hacemos falta en los momentos críticos, en los momentos alegres, en los momentos todos, nos hacemos, sin saber que hacernos. Siempre me costó escribirte por que nunca he tenido la experticia para llegar a relatar lo que llego sentir con vos, por eso sólo atino a regalarte mi prosa en este día de dar, es mi mejor regalo por que yo no doy sin motivo, doy por que lo siento.
martes, 11 de diciembre de 2012
Capítulo 4. Distancia
Poca gente en mi vida me ha marcado en mi forma de hacer las cosas como lo ha hecho Edgar. Edgar, es un muchacho bastante plural, o sea, es como cualquiera, de hecho, entre la gente que se que lo distingue o dice 'conocerlo', él pasa como alguien un poco tonto. Pero para mí, que he tenido la oportunidad de conocerlo bien, lejos está de serlo. Su filosofía de vida es un poco rara, y funciona muy distinto a como nosotros solemos hacerlo, diría que es extremadamente racional y práctico, demasiado para el gusto de cualquiera, incluyendo el mío.
Édgar, ya no gusta de conquistar mujeres, para él, el tema es una fórmula, mover tres botones y la solución está dada. Yo todavía no llego a ese nivel de credulidad, pero por ahora, les cuento un episodio de mi vida del que él es responsable. En cierto momento salí con una mujer, la conocí en el cumpleaños de un compañero de la revista, y era hermana del encargado de la sección de deportes con quien me la llevaba muy bien. "La chef" y yo, comenzamos a salir, al principio, el tema fluyó con gran naturalidad, gustábamos de la misma música y libros, la chef siempre ha sido una crítica interesante de mis escritos, un punto de vista bastante objetivo en mi parecer.
Al cabo de un mes, la chef y yo ya estábamos en un semi idilio el cual, consistía en que la recogía regularmente a eso de las 3 de la tarde, paseábamos por los alrededores de la ciudad, o en la ciudad misma, terminábamos haciendo el amor en cualquier lugar, donde la pasión de la tarde nos tomara, me encantaba el hecho que ella solía usar vestidos, con el férreo interés de mostrar sus piernas, fuertes y delicadas, torneadas y firmes, piernas que desde el principio que conocí, quería tener constantemente rodeándome la cintura. No importaba el lugar, siempre terminaban sus vestidos reducidos en su cintura, y mis pantalones a unos cuantos metros.
Me apasionaba escucharla cuando expresaba su forma de ver el mundo y su pasión por su oficio, en el cual, siempre era delicada y meticulosa, y sucede que nada es para mi más atractivo que alguien que ama lo que decidió por profesión. A veces, nos quedábamos en el comedor, horas y horas hasta la madrugada, hablando de cualquier cosa, simplemente compartiendo un trozo de nuestra historia.
Al cabo de pocos meses, ella iba adquiriendo una actitud un poco distinta a la que conocí inicialmente, y estos cambios de personalidad repentinos siempre han sido de mi desagrado, cómo un ser humano muta a un ser que frena todo lo que crece en nuestro interior? Desde mucho antes de ella, había entendido que las relaciones entre personas no son un acto de resignación, sino todo lo contrario, son un acto de inconformismo, de un inconformismo constructivo, de cambio constante, si una relación no te construye, no vale la pena, nacimos solos, la pareja existe para complementar ese ser humano que tu solo no eres, no para arrebatar tus sueños y esperanzas, no para quitarte la paciencia, sino que todo aquello que planeas, se haga realidad.
Debido a que mi corazón ya se enfriaba ante aquel cambio, debía dar solución sin que todo se convirtiera en un torrente de dolor continuo, en una cascada de reproches sin sentido ante la honestidad que es decirle a alguien que no le estás correspondiendo. El método, aprendido del buen Édgar, es muy sencillo, tan sólo debía saturarla de mí.
Existe un chiste popular que dice que si la quieres alejar debes decirle que la amas, y eso las hará correr, no creo como tal en eso, pero me empeñé en seguir los consejos de Édgar al pie de la letra, comencé por escribirle seguido, le escribía muchas cosas, todas se las dedicaba, la elevaba a metáforas exageradas, la elevaba a pedestales que en mi mente nunca habían existido, exploré una etapa de mí que no creí tener, pensaba en lo que había sentido con Ella para conseguir esa prosa continua, la buscaba seguido, la llamaba, la llené de mí hasta que rebosó, hasta que un día me dijo que yo era mucho para ella, etc., para mi era cómodo y no me desesperé en tener que creerle o no, simplemente dejé que siguiera su camino.
Es cierto que fue un mes que me agotó bastante, un mes entero de atiborrarla con muchas cosas, ocasiones, momentos, pero eso me ahorró meses y meses de reproches, de 'ires y venires', me evité su dolor, de mujer dejada, de ego frustrado, de inseguridades a flote, la Chef se fue, pensando que ella había tomado la decisión de irse, se fue teniéndome lastima porque yo quedaba ahí, súper enamorado, con miles de textos no entregados a ella, con el deseo en su máximo punto. No fue la única con la cual utilicé aquella estrategia, pero si la primera, con la que aprendí que el dolor del rompimiento no es otro que el de sentirnos poco valiosos, menos que cualquier otro.
La contacté par veces después, "es bueno reafirmar la idea de que uno está ahí", eso me decía Édgar, "sino, la Chef intentará volver a reclamar su lugar, aunque no quiera estar contigo, querrá ser el sol en aquella galaxia que es tu vida...". Lo último que supe de la Chef, es que había conocido alguien que gustaba de su actitud atípica, de su cambio de personalidad, y eso es perfecto, alguien necesitaba de ese ser distinto que mutaba cuando se aproximaba al amor.
Édgar, ya no gusta de conquistar mujeres, para él, el tema es una fórmula, mover tres botones y la solución está dada. Yo todavía no llego a ese nivel de credulidad, pero por ahora, les cuento un episodio de mi vida del que él es responsable. En cierto momento salí con una mujer, la conocí en el cumpleaños de un compañero de la revista, y era hermana del encargado de la sección de deportes con quien me la llevaba muy bien. "La chef" y yo, comenzamos a salir, al principio, el tema fluyó con gran naturalidad, gustábamos de la misma música y libros, la chef siempre ha sido una crítica interesante de mis escritos, un punto de vista bastante objetivo en mi parecer.
Al cabo de un mes, la chef y yo ya estábamos en un semi idilio el cual, consistía en que la recogía regularmente a eso de las 3 de la tarde, paseábamos por los alrededores de la ciudad, o en la ciudad misma, terminábamos haciendo el amor en cualquier lugar, donde la pasión de la tarde nos tomara, me encantaba el hecho que ella solía usar vestidos, con el férreo interés de mostrar sus piernas, fuertes y delicadas, torneadas y firmes, piernas que desde el principio que conocí, quería tener constantemente rodeándome la cintura. No importaba el lugar, siempre terminaban sus vestidos reducidos en su cintura, y mis pantalones a unos cuantos metros.
Me apasionaba escucharla cuando expresaba su forma de ver el mundo y su pasión por su oficio, en el cual, siempre era delicada y meticulosa, y sucede que nada es para mi más atractivo que alguien que ama lo que decidió por profesión. A veces, nos quedábamos en el comedor, horas y horas hasta la madrugada, hablando de cualquier cosa, simplemente compartiendo un trozo de nuestra historia.
Al cabo de pocos meses, ella iba adquiriendo una actitud un poco distinta a la que conocí inicialmente, y estos cambios de personalidad repentinos siempre han sido de mi desagrado, cómo un ser humano muta a un ser que frena todo lo que crece en nuestro interior? Desde mucho antes de ella, había entendido que las relaciones entre personas no son un acto de resignación, sino todo lo contrario, son un acto de inconformismo, de un inconformismo constructivo, de cambio constante, si una relación no te construye, no vale la pena, nacimos solos, la pareja existe para complementar ese ser humano que tu solo no eres, no para arrebatar tus sueños y esperanzas, no para quitarte la paciencia, sino que todo aquello que planeas, se haga realidad.
Debido a que mi corazón ya se enfriaba ante aquel cambio, debía dar solución sin que todo se convirtiera en un torrente de dolor continuo, en una cascada de reproches sin sentido ante la honestidad que es decirle a alguien que no le estás correspondiendo. El método, aprendido del buen Édgar, es muy sencillo, tan sólo debía saturarla de mí.
Existe un chiste popular que dice que si la quieres alejar debes decirle que la amas, y eso las hará correr, no creo como tal en eso, pero me empeñé en seguir los consejos de Édgar al pie de la letra, comencé por escribirle seguido, le escribía muchas cosas, todas se las dedicaba, la elevaba a metáforas exageradas, la elevaba a pedestales que en mi mente nunca habían existido, exploré una etapa de mí que no creí tener, pensaba en lo que había sentido con Ella para conseguir esa prosa continua, la buscaba seguido, la llamaba, la llené de mí hasta que rebosó, hasta que un día me dijo que yo era mucho para ella, etc., para mi era cómodo y no me desesperé en tener que creerle o no, simplemente dejé que siguiera su camino.
Es cierto que fue un mes que me agotó bastante, un mes entero de atiborrarla con muchas cosas, ocasiones, momentos, pero eso me ahorró meses y meses de reproches, de 'ires y venires', me evité su dolor, de mujer dejada, de ego frustrado, de inseguridades a flote, la Chef se fue, pensando que ella había tomado la decisión de irse, se fue teniéndome lastima porque yo quedaba ahí, súper enamorado, con miles de textos no entregados a ella, con el deseo en su máximo punto. No fue la única con la cual utilicé aquella estrategia, pero si la primera, con la que aprendí que el dolor del rompimiento no es otro que el de sentirnos poco valiosos, menos que cualquier otro.
La contacté par veces después, "es bueno reafirmar la idea de que uno está ahí", eso me decía Édgar, "sino, la Chef intentará volver a reclamar su lugar, aunque no quiera estar contigo, querrá ser el sol en aquella galaxia que es tu vida...". Lo último que supe de la Chef, es que había conocido alguien que gustaba de su actitud atípica, de su cambio de personalidad, y eso es perfecto, alguien necesitaba de ese ser distinto que mutaba cuando se aproximaba al amor.
domingo, 9 de diciembre de 2012
Podría escribir los versos mas tristes esta noche (Carta de Agradecimiento)
Podría hacer de mi noche una triste noche, podría redactar versos melancólicos o traer del pasado las estrofas tristes de esas que solía escribir, pero para que escribir triste si la vida me ha sonreído día tras día en los últimos días? cada uno de aquellos detalles que alegran tu corazón, están ahí, y vienen a ti, te buscan, te encuentran, y te dicen: "no te canses de luchar, toda gran lucha por sembrar, cosecha frutos de sabor increíble".
Podría escribir cuentos de vidas que han tenido que ser melancólicas, podría relatar de cada una de las historias tristes que he visto, que he escuchado, que he sentido, pero sería ser injusto, la vida te premia, tu decides ser desagradecido, y la vida dudará en volver a darte, o agradecer todos aquellos regalos, de corazón, sin rechazarlos con actitudes insensatas, y la vida buscará como seguir dándote de aquello que sabe, te hará bien.
Carta corta, un sencillo pero lleno de sentimiento gracias, un gracias de ojos aguados, de pecho hinchado, un gracias de esos que no acabo de creer, que no sé si es cierto, que no me aventuro del todo a creer, pero lo estoy viviendo, a veces es difícil aprender a saber recibir.
Podría escribir cuentos de vidas que han tenido que ser melancólicas, podría relatar de cada una de las historias tristes que he visto, que he escuchado, que he sentido, pero sería ser injusto, la vida te premia, tu decides ser desagradecido, y la vida dudará en volver a darte, o agradecer todos aquellos regalos, de corazón, sin rechazarlos con actitudes insensatas, y la vida buscará como seguir dándote de aquello que sabe, te hará bien.
Carta corta, un sencillo pero lleno de sentimiento gracias, un gracias de ojos aguados, de pecho hinchado, un gracias de esos que no acabo de creer, que no sé si es cierto, que no me aventuro del todo a creer, pero lo estoy viviendo, a veces es difícil aprender a saber recibir.
como el cielo
y de una historia triste, viene una canción,
una canción que canta a lo que pudo ser,
pero lo que pudo ser es una oportunidad,
lo que será es lo que debe pasar, cada
cosa tiene su momento y su lugar.
suena un instrumento distinto en un nuevo lugar,
es un momento diferente que quiere empezar,
un corazón no late igual cada vez, el pulso de
la vida así lo ha de asegurar y recordar.
mis días de escribir textos a las situaciones,
mis segundos de pensarte palabras
habían quedado en mi mano retenidos,
la inspiración no es sino un caudal,
una fuerza que organiza tu palabra actual.
el nuevo sol, es el mismo sol, pero su luz,
significa que erase una vez, una vez
distinta a esta, la palabra esperanza es un
nuevo calor que gusta a los románticos.
No te dejo ir, me dejo en compañía de la luna
que me cuenta como vas, que me dice como estás,
por eso permanecemos inertes ante el tiempo,
por eso a este papel hoy volvemos...
una canción que canta a lo que pudo ser,
pero lo que pudo ser es una oportunidad,
lo que será es lo que debe pasar, cada
cosa tiene su momento y su lugar.
suena un instrumento distinto en un nuevo lugar,
es un momento diferente que quiere empezar,
un corazón no late igual cada vez, el pulso de
la vida así lo ha de asegurar y recordar.
mis días de escribir textos a las situaciones,
mis segundos de pensarte palabras
habían quedado en mi mano retenidos,
la inspiración no es sino un caudal,
una fuerza que organiza tu palabra actual.
el nuevo sol, es el mismo sol, pero su luz,
significa que erase una vez, una vez
distinta a esta, la palabra esperanza es un
nuevo calor que gusta a los románticos.
No te dejo ir, me dejo en compañía de la luna
que me cuenta como vas, que me dice como estás,
por eso permanecemos inertes ante el tiempo,
por eso a este papel hoy volvemos...
miércoles, 5 de diciembre de 2012
pretendí
pretendí ser ausencia en el cielo que se va,
pretendí ser romance y pretendí una luna más,
mi espalda carga cargas que no puede soportar,
mi corazón soporta amores que no lo aman más.
revisa la revisión del momento indicado,
un instante preciso que siga a otro momento,
una maldición al cielo, de una llovizna que envuelve,
digámosle a ese cielo que no llore más.
enjaulado en mi planicie, donde para todos lados ves,
por segunda vez, una tercera la soportarías,
ignoré como escape y salí ignorado, este es mi cielo,
siempre azul, es mi sonrisa, siempre activa...
no digas palabra, no digas abrazo, si digo cariño,
calla tu silencio, grita tu duda, no uses excusas,
no uses gente, no digas nada, dilo todo,
niega dos veces, verás que eso es aceptar...
pretendí ser romance y pretendí una luna más,
mi espalda carga cargas que no puede soportar,
mi corazón soporta amores que no lo aman más.
revisa la revisión del momento indicado,
un instante preciso que siga a otro momento,
una maldición al cielo, de una llovizna que envuelve,
digámosle a ese cielo que no llore más.
enjaulado en mi planicie, donde para todos lados ves,
por segunda vez, una tercera la soportarías,
ignoré como escape y salí ignorado, este es mi cielo,
siempre azul, es mi sonrisa, siempre activa...
no digas palabra, no digas abrazo, si digo cariño,
calla tu silencio, grita tu duda, no uses excusas,
no uses gente, no digas nada, dilo todo,
niega dos veces, verás que eso es aceptar...
lunes, 3 de diciembre de 2012
tu voz
y caminamos,
caminamos más,
y sonreímos,
nos reímos,
nos hablamos,
vimos por debajo
de la piel, que cubre
la verdad, la pasión.
y vimos el cielo,
y nos vimos,
y viste mis labios,
mis labios besaron
mi cabeza no pensó
y todo lo que esperé
me tocó esperarlo
y todo lo que viví
lo reviví en ti.
las luces iluminaron,
las luces no cegaron,
y vi un camino,
y caminamos,
te di sonrisa,
me diste alegría,
hice lo correcto
para saber de ti.
hubo tormenta
hubo lluvia
hubo carrera,
hacia los dos,
y nos vimos,
y se besaron,
y se rieron,
y empezamos
y empezaron,
conocerte,
un conocido
entenderte,
desentendido
amantes, serán
en la noche,
amantes, porque
entendieron
su corazón,
no era conformarse,
no era desazón,
sin nada, en sus
manos de paz,
labios, sonrisas,
historias, oídos
y voces... tu voz
caminamos más,
y sonreímos,
nos reímos,
nos hablamos,
vimos por debajo
de la piel, que cubre
la verdad, la pasión.
y vimos el cielo,
y nos vimos,
y viste mis labios,
mis labios besaron
mi cabeza no pensó
y todo lo que esperé
me tocó esperarlo
y todo lo que viví
lo reviví en ti.
las luces iluminaron,
las luces no cegaron,
y vi un camino,
y caminamos,
te di sonrisa,
me diste alegría,
hice lo correcto
para saber de ti.
hubo tormenta
hubo lluvia
hubo carrera,
hacia los dos,
y nos vimos,
y se besaron,
y se rieron,
y empezamos
y empezaron,
conocerte,
un conocido
entenderte,
desentendido
amantes, serán
en la noche,
amantes, porque
entendieron
su corazón,
no era conformarse,
no era desazón,
sin nada, en sus
manos de paz,
labios, sonrisas,
historias, oídos
y voces... tu voz
domingo, 2 de diciembre de 2012
tu nombre es olvido
tu nombre es olvido y mi nombre es distancia,
tu nombre es dolor y mi nombre insistencia,
tu nombre es el tuyo y mi nombre el mío, pero,
a veces, que mi nombre es tuyo, el tuyo, es de nadie.
mi viaje es constante, repentino, repetido,
mi viaje, sin ambages, sin ropajes, sin olvido,
porque en tu corazón, soy odio, tu olvido es odio.
tu nombre, tallado en mi corazón, sólo puede ser
retirado cortando una parte de ese corazón que fue tuyo.
cortándolo en los pedazos necesarios. Cortando
el mío, en todos sus pedazos de los dos...
el amor se olvida cuando nos olvidamos del amor,
tu nombre es olvido por que no sabes hoy que el amor es,
tu presencia es olvido porque olvidé el amor,
no eres memoria porque no soy recuerdo tuyo.
tu nombre es dolor y mi nombre insistencia,
tu nombre es el tuyo y mi nombre el mío, pero,
a veces, que mi nombre es tuyo, el tuyo, es de nadie.
mi viaje es constante, repentino, repetido,
mi viaje, sin ambages, sin ropajes, sin olvido,
porque en tu corazón, soy odio, tu olvido es odio.
tu nombre, tallado en mi corazón, sólo puede ser
retirado cortando una parte de ese corazón que fue tuyo.
cortándolo en los pedazos necesarios. Cortando
el mío, en todos sus pedazos de los dos...
el amor se olvida cuando nos olvidamos del amor,
tu nombre es olvido por que no sabes hoy que el amor es,
tu presencia es olvido porque olvidé el amor,
no eres memoria porque no soy recuerdo tuyo.
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