domingo, 20 de noviembre de 2011

Las esperanzas

De hecho me vuelco acá cuando menos las veo en mi corazón, cuando quisiera que un apocalipsis erradicara de la tierra la existencia desolada que no es, pero se siente así. Así que por razones que no se mencionen a menos que sean exactamente un dolor de realidad, te quiero hablar de la esperanza... aquella que muchos dicen que no debe tenerse, cuando comprometes el corazón en ella, o cuando pones tu futuro en la misma, pero acaso no es eso la esperanza, el creer que sí, que puede ser.

Como fuerza, te permite creer, va de la mano de la fe, y es ciego hasta cierto punto, porque quiere ir más allá de lo que la probabilidad, junto con la razón, estimarían que puede ser. Pero no dejes que esta muera, ni sea esquiva a tu corazón, no dejes que está no esté en tus planes y en tu día a día, lo último que se pierde, lo único que prevalece hasta el último segundo.

Sólo no juegues con los regalos del destino, porque estos no son sino la corroboración del mundo que te invita a creer... pero si desechas el día, la noche no dará suficiente luz...

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