Decía ella que nunca se disculpo por la fortuna de los buenos momentos, cuando hoy, vivía uno de sus peores y exigía una explicación... Yo tampoco lo he hecho, ni tampoco creo que deba hacerlo, tal vez agradecer por las fortunas que me han correspondido, por que de ellas no he sido culpable, como tampoco de las tristezas que en su momento me fueron asignadas.
Les cuento que después de muchos caminos y senderos, pasos y tropiezos, voy descubriendo que ustedes, mis odios, no son sino una cortina de humo, una perspectiva, una creencia tan aparentemente cierta que la daba como una ley natural.
Pero cierto es también que la lluvia es lo que el que la vive ve en ella. Yo deje de ser pintura para que la lluvia no me diluyera, me entendí como un ser vivo que se alimenta con sol y agua, que llora como el cielo, porque solo el terco cree que la tristeza no es parte de la vida y que toda melancolía debe ser abolida o ignorada, pero todo sentimiento de acongojo solo está como un recordatorio, una marca, un punto de control, una gran señal que dice que si te quedas estancado en tus derrotas, sin aprehenderlas, sin reconocerlas, ninguna victoria tendrá sabor de nuevo, toda felicidad expuesta a tus ojos será ignorada, pues tu alma fracasó, ha sido derrotada sin pelear.
Por esa razón, mis hoy queridos odios, es que los he dejado deambular libres por mi cuerpo, por mi alma, retenerlos siempre fue un error, pues retenidos distraían mis esfuerzos por vencerlos, los dejo que deambulen por que así son ignorados por el resto de mi ser, han sido poco a poco incendiados mientras viajan mar abierto fuera de mi mundo.
Ha sido un largo camino que tomó forma cuando decidí tomarlo, un camino que cada uno decide si lo toma, por eso es que no todos los que accedan a mi carta para ustedes la terminaran de leer, o en este punto su nivel de displicencia es mayor que cualquier otro sentimiento en su cuerpo, pero cada uno vive su vida como lo quiera y deja que ustedes gobiernen o mueran.
Hoy me di cuenta que la lucha contra ustedes es sin lucha, que su victoria es que yo me sienta derrotado y buscando culpables...
No hay comentarios:
Publicar un comentario