domingo, 6 de octubre de 2013

¡ nombre !

Todo el aluminio se ha terminado y la fiesta ha comenzado.
Siendo mi mejor perdición, no me importa perder la vida contigo,
mucho de mucho no es tanto ni para tanto, me uno a tu discurso,
que nuestra "libertad", sea nuestra única excusa, para la noche que comienza,
el amanecer y la mañana, de mis manos en tus caderas, de la botella que no termina.
No creí volver a esta noche de mi futuro diluido en tus dedos, 
retomando las excusas de mi vida secreta, la que no existe.
Pero así es la jungla de cemento, y así decidí asumir las derrotas,
sumergido en tu pecho andrógino, pero cálido, que sin sentir me siente,
me conociste como para ver mis lágrimas sobre el escenario, 
mis lamentos en esa expresión del momento, que sólo logras entender,
cuando las gritas con desespero y dolor, el sentimiento de poder sigue.
Será una noche eterna, que durará después del amanecer,
desde que empezó la fiesta, desde que me empujaron a tu compañía.
Sigamos, no soy quien decide que termina, es hasta que los colores lo permitan.

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