casi cincuenta meses, mas de mil días,
muchos minutos, muchos segundos, muchos amores,
mas desamores, ha sido poner a prueba mi esperanza,
mi paciencia que pensaba infinita, la he saturado,
he saboreado momentos dulces, momentos sabor a mango,
momentos sabor a uva. He olido el mar, he conocido otros lugares,
he sido emigrante sin compartirlo en redes sociales.
También he tenido momentos no tan frutales, un poco mas frugales,
agrios y diferentes, que despiertan mis sentidos para seguir en la lucha.
Ha pasado el tiempo y me he sentido agradecido, poco explicado,
pero muy bien entendido, he sido terco y he visto el agua de las noches bañar mi cara.
No me he aferrado, y si he cambiado,
no me he frenado, pero si evolucionado en mi discurso,
le he dado oportunidades a los que perdieron el turno,
y le he quitado oportunidad a los que lo tenían,
He reafirmado a los equivocados y contrariado a los correctos,
pero no creas que todo ha sido malo, también he tomado la decisión difícil.
He escuchado atentamente, he tomado nota y letra y de tus historias,
he escrito historias de las tuyas, deformando el presente, para volverlo mañana.
He despertado sin desayuno, pero no por que no tenga,
y me he acostado a dormir con hambre, solo por pereza.
He lidiado con caprichos sin sentido, con caprichos caprichosos,
y con cobardes pretenciosos. He recibido halagos, y también regaños,
castigos por mi boca imprudente, por mi palabra impertinente.
He pretendido ser escritor, dibujante y cantante, he pretendido ser ingeniero, ser un romántico sin traje,
he dado sorpresas, pero no me han sorprendido, he querido y he odiado,
mas lo primero, por que lo segundo me desgasta sin sentido,
No se pelear, aprendí a nadar, soy malo al patinar, y a veces solo quiero caminar.
Si lo veo en perspectiva, comparado con mi vida entera, ha pasado poco tiempo,
pero todo ha dado vueltas, vuelcos, ha venido y se ha ido.
Sabes todas mis historias, y las que no, las conocerás,
por que de todo lo que he vivido, de todo lo que he conocido, de todo lo que he probado,
de mis ilusiones y desilusiones, de mi terquedad maluca, de mi madurez escasa,
rescato una cosa que tengo segura,
de una que no me arrepentiré cuando reescriba este texto a los noventa,
tu me lo dijiste y queda como epitafio de este texto que muere en renglones,
de toda una vida y de años vertiginosos, te quiero a ti en ella para siempre...
en vivo.
No hay comentarios:
Publicar un comentario