me empalo en los cubiertos plateados de los restaurantes que me alimentan,
me embuto en los atuendos con nombre que me abrigan como cualquier tela,
me retrato en los espacios que se consideran lejanos pero que caminan millones.
Me emociono frente a la respuesta de un día eterno y en paz sin carne y hueso,
me menciono en cada detalle distinto y característico de un éxito definido,
me oculto en las sombras convenientes de la verdad para parecer,
me mido en la popularidad de mis kilómetros recorridos y creo general un triunfo personal.
Me agito al ritmo de los pisos de beats donde "pocos" se mueven,
me pierdo en elixires que sacan un yo igual al que saca cualquier brebaje,
me pierdo entre los vientos informativos que me privan de mi inteligencia,
me repito que esto es vida, que esto es triunfo, que voy ganando.
Me miento y he fallado en pretender, soy un humano más... Eso nadie me lo quita... Porque no se puede quitar, pero tampoco se puede superar.
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