miércoles, 5 de febrero de 2014

Lo nuestro es de nosotros

De puntitas, tus pies caminan sobre mi pecho, de puntitas tus dedos maniobran por mi cuello, ligeros y aireados tus labios sólo se dedican a contraerse y liberarse en cada espacio que quieres nombrar como tuyo, ese roce es tu bandera, tu marca, aumentan los latidos, mi cuerpo trémulo ante la inminencia de tu cuerpo que ya es casi nuestro, cuerpos justos, cuerpo somos uno, mis latidos comienzan a sincronizarse contigo, igual a nuestra respiración que también está ya tocando el mismo ritmo.

Viéndonos a los ojos, viéndonos hasta la otra vida, viéndonos todos, uno sólo, dos, uno sólo. Cada una de nuestras extremidades sabe y reacciona antes que nosotros sepamos, la sangre viaja incansable, bombea los sentidos, bombea el espíritu, es sangre de fuego que enciende cada uno de los órganos nuestros, por eso nuestras manos hacen combustión, nuestros besos incendian todo, nosotros, nos quemamos en este encuentro entre cuerpos inflamables.

Ardiendo y ardiendo, un látigo de fuego, un monstruo imparable que pasa de cabeza a cabeza, de tí a mí, de mi a tí. A nadie importa, tu y yo somos anónimos en este mundo de nombres, somos pasos no contados en esta carrera de caminantes, somos decisión tomada en este mundo de resignados, por eso ardemos y ardemos, en este hermoso e incontenible fuego, tus pies, tus dedos, tus labios, toda tú caminas sobre mi de puntitas para no hacer ruido, porque toda tú sólo haces música conmigo. 

No hay comentarios:

Publicar un comentario