viernes, 6 de enero de 2012

Oda a Lola

Si Lex Luthor muriera, Superman se sentiría sólo...

Decirte gata es justo, nunca una ofensa, nunca un adjetivo peyorativo, decirte gata esta bien, porque es lo que eres, eres una gata con la que desde el principio no me lleve bien. Como un animal, intenté marcar mi territorio y me ofendí cuando tu marcaste el tuyo sobre el mío. Una archienemiga natural con la que luchaba por mantener lo mío con mi firma, una lucha inexplicable que siempre perdía ante los demás.

Ante el espectador te robabas el espectáculo, como dulce acompañante de ogro, todos te comparaban, te consentían y te preguntaban. Aún así, no no la llevamos bien, las heridas de nuestra guerra se borraron ya de mi cuerpo.

Nadie sabe lo que tiene hasta que lo pierde, hoy llego a nuestro campo de batalla y no existes, es pasado e imaginación cada uno de tus objetos, ya nadie está a la puerta expectante a mi llegada, ya nadie me vigila desde la puerta. Ya hoy la soledad no me aqueja, pero no niego que hay un punto en que extraño la presencia de mi rival.

Para algunos pueda que sea un rival insinificante, según ciertos pensadores el que no tiene un gran rival es que no es un gran crítico, para mí, nuestros rivales son del tamaño de las trasgreciones que cometemos cuando vamos en contra del mundo. Eres una gata, que ahora caminas libre, con alguien que te consiente a toda hora, y sin rivales que amarguen tu existencia.

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