Considero tener el número suficiente de amigos y de amigas, sin que este número no pueda cambiar ya sea para arriba como para abajo. Pasadas las navidades y el año nuevo, descubrí que es más la gente de la que pensaba que me tiene en su lista de contactos para llamar a desearle buenos deseos. Después de todo y con esta tranquilidad de alma que estoy disfrutando más de lo que esperaba he realizado planes que antes no tenía la capacidad de disfrutar del todo.
He aprendido a ver a muchas personas más allá de lo que normalmente veía, en una cuenta resumida, siento que disfruto de la vida, siento que poco a poco elimino esa energía de egoísmo, envidia y cualquier otra sensación que nos hace esquivos a la gente, pensaba que a veces nos hacemos esquivos a la gente no porque esas personas no nos aporten, sino porque queremos ser envidiados y no envidiadores y cualquier otra aglomeración que afecte nuestro estado nos asusta, creo que eso también lo voy superando, cada quien vive su vida.
Que porque llegué a esta reflexión? Veía a una amiga departir con su pareja, era alguien que trataba de una manera bastante especial, sin ser meloso, ir al extremo, sobreactuado, etc... cualidades a veces típicas de ciertas relaciones, la quería de una forma sana y madura, por lo menos eso se reflejaba, pensaba que me hacia sentir tranquilo, me hacía muy feliz, que eso es lo que quiero para las personas que quiero, el mundo tiende a complicarse sólo, y ver alguien sencillamente feliz, sin pasar por encima de los demás, me parece tan sencillo.
Para mis amigas y para mis amigos quiero gente honesta consigo misma, que los quieran mucho, sin complicaciones, que sean capaces de expresar y crecer a su lado. Así de sencillo.
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