tiendo a ser malo describiendo, pero soy peor guardando todo lo que tengo para decir, porque es cierto que me has sabido descubrir en mis historias, me has sabido interpretar en mis intereses, has tenido la malicia para que como una Alicia sin rumbo, llegues al destino que querías, llegar a mis letras, que en su vaivén de retorcida inspiración, te conocen desde la punta de tu aorta más bonita, hasta el final de tu sentimiento más extraño. Aniquilando tus demonios, cersenando cada uno de tus deseos más oscuros, pues deseo cumplido es deseo que alcanza el fulgor de su llama única, y todo lo hace más claro.
Me gusta cada uno de tus comentarios hechos en el momento antes de ser preciso, en el momento perfecto, esa es una de las razones por la que me gustas, no hay cualidad más cautivante que la inteligencia de darle giro al momento más rígido, nada me cautiva como recorrer tu cuerpo, con el pincel con que escribiste, con que escribimos, con que fuímos palabra, con el cuál fuímos imagen, con el que somos palabra diluída, pero intacta, inmóvil, veo como ves tu brazo, y como lees lo que se cree lavado, mas no borrado.
me gusta cuando la lava enfría el calor de nuestros cuerpos, como mis besos se evaporan, rápidamente, para ser repetidos, en cada una de tus células más sensibles, me enredo en tu quijada, me enredo en tu oreja, me enredo detrás de tu rodilla y cuando termino de recorrer tus muslos, me pierdo. cuando sonríes, me extravío, cuando quieres hacerme reír, me reencuentro, con quien solía ser, con quien me gusta ser.
oda a tí por darme la alegría que me gusta tener, oda a la mujer por ser mujer, por ser la mujer que me mueve, que me empuja, que me frena, que me gusta, oda que no tiene la estructura de una, pero no me importa, porque está, es, se escribe, así.... como nace, se hace.
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