no sé de finales porque no tengo ningún final,
tiempo no es lo que pasa por pasar, por ser,
tiempo no es sino nosotros pasando, cuando
no hay un veneno dulce que me regrese a la vida.
en secreto confieso que sólo me anima tu olor,
el de tu cuello, por mí, y por tí, que gustas de mí.
Verte inerte es mi muerte, un cuerpo con ojos que
delatan, una boca que no sabe callar en sus gestos.
y todo lo que es este viaje de mil nombres,
de miles de intentos que no inician como deben,
de mi cabeza establecida en tus ojos cerrados,
de mi corazón que grita y mi boca que calla.
se hacerme el tonto, obviar lo obvio, así soy,
hoy, así he sido, siempre, y tal vez así no soy más.
Te lo he dicho, no soy más que problemas,
sé enamorar, y no desenamorarme, te lo he dicho.
Llámalo con los nombres que desees, mi nombre
siempre es el mismo, aunque parezca pesimismo,
pero siempre eres la música que compone mis días
de sol, o lluvia que está para refrescar lo calcificado...
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