domingo, 4 de agosto de 2013

Perdóname. No hay que perdonar

perdóname, perdóname por extrañarte, traté de matar el dolor con el remedio del tiempo, pero el tiempo no es herramienta, sólo paisaje. Te escribí para verte pasar en la media tarde, pero media vida me quedé esperando, perdóname.

Perdóname si sientes lástima o tristeza con mis palabras, no me siento a morir, el amor no mata, el amor no deprime, cuando es amor, no cuando es dependencia o necesidad, ese sí acaba con tu corazón. Pero de ti no dependo, contigo me complemento, de ti no necesito, pero si estoy mucho mejor.

Mejor no me perdones, no hay nada que perdonar, no hay sino momentos felices para mi memoria, el conocimiento tácito que mi amor por ti nada lo equiparará, nadie se aproximará, eso si es triste, pero eso, si es cierto. Las parejas se construyen de la complicidad de la amistad amante, de las sombras especuladoras, de la verdad completa, es el motivo por el que desde que no estas conmigo, te sientes incompleta.

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