De los días más oscuros, de las hojas pospuestas,
de las letras muertas, de las libretas en llamas,
de los corazones cansados, de los ojos adormilados,
de mi más sincero respeto, de mi adentro entero.
Tan difícil de caer muerto, tan complicado de entregarse
al olvido, tan perplejo ante la pesadumbre, tan mío
que soy yo.
Importo aunque no te importe, libre aunque sin
libertad, sin quejas ni motivos, sin rejas ni cejas,
sin pestañas ni ojos que no vean para que el corazón
no sienta, sin oídos para que no escuche, ni boca
para que no te invoque....
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